Dada la fecundidad histórica que la UNSAM ha tenido en referencia a la producción en artes, ya sea audiovisuales, como escénicos o musicales, su implicancia y valor determinante en las actividades de la UAA, amerita considerar una dimensión propia y articulada con el resto de ellas. Ya sea tanto en su relación con la investigación, la producción y transferencia en artes, conlleva la puesta en acto –nunca mejor dicho la “puesta en escena”- de aquello que se reflexiona, se aprende, se incorpora. Saber en las artes es poder producir ese saber, y en este sentido, hacer posible las producciones, contemplando los diversos factores –tanto técnicos, como conceptuales y de gestión- que se vinculan con ello.
De allí la necesaria visión de la producción en artes no sólo como aporte a la comunidad, sino como una manera de transmitir la enseñanza a los alumnos, de generar un espíritu y una realidad en los graduados: no sólo apropiarse de técnicas artísticas, sino de poder pensar y realizar la obra, poder en el sentido originario del término: pro-ducir la obra, llevarla (a)delante, materializarla. Que se identifique a la UNSAM como generadora de cultura, creando y divulgando artes, es una insignia que recorre la concepción de la producción de la UAA.
En este sentido, la concepción de producción en artes, supone para la UNSAM, un modo de comunicación con la sociedad en la que se inserta a nivel local, nacional e internacional, posicionándola como una instancia prestigiosa de creación cultural, no sólo por la formación profesional o la investigación que realice.
La formación y la investigación encuentran en su vinculación con la producción un anclaje fecundo y una orientación clara que reúne esfuerzo, saberes y oportunidades que sólo se cristalizan en una interacción orgánica de sus partes. La producción, en este aspecto, se concebiría como el modo de plantear, proyectar y gestionar la creación artística, haciendo posible que desde la iniciativa y la concepción inaugural, pueda concretarse efectivamente.