unsam 25 años
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Cineclub Liberarte UNSAM
DE AVENIDA CORRIENTES A LA UNIVERSIDAD PÚBLICA


Hace unos años cerraba sus puertas, luego de casi tres décadas de funcionamiento, la Videoteca Liberarte. Quienes creamos y sostuvimos ese lugar vimos de qué manera cambiaron los hábitos de consumo cultural. De aquella Avenida Corrientes que mostraba sus librerías abiertas hasta la madrugada poco ha quedado del mismo modo que ya casi no quedan rastros de aquella bohemia que llenaba los bares de una avenida que, para jugar con su fama de insomne, al fin se tomó un descanso.

Para nosotros no fue una mala noticia, sino una estupenda oportunidad de llevar nuestra experiencia y nuestro afán de hacer lo que siempre hicimos, difundir y compartir el cine, hacia otros puertos. El destino entonces de nuestra colección no pudo haber sido mejor que el de la UNSAM, una universidad que además de ser pública cuenta entre sus dependencias con una Gerencia de Cultura.

En la UNSAM nos encontramos con unas instalaciones acogedoras, y un equipo de trabajo entusiasta, siempre dispuesto y sobre todo muy curioso. Según lo que hemos aprendido en tantos años como intermediarios entre el cine y el público, es la curiosidad el ingrediente indispensable para generar ese romance inexpugnable entre un espectador y una película. De este modo, llevamos años organizando un cineclub, que revive de algún modo la aquella mística cinéfila de la Avenida Corrientes.

Al momento de armar cada ciclo siempre pensamos en el espectador. Pero no para complacerlo, sino para sorprenderlo y estimularlo a que nos siga visitando, y para que su horizonte cinematográfico se expanda un poco más. Tal es el desafío de los que programamos ciclos de cine. Encuentros sumamente agradables, con un público que se ha ido renovando y con invitados que nos acompañaron al momento de presentar las películas. Actores, músicos, investigadores, poetas, publicistas. En fin, una enorme variedad de especialistas que nos confirman que el cine es un medio de expresión que no solo merece sino que debe ser compartido, que cuando se experimenta colectivamente se transforma en toda una celebración.


Felipe Bonacina.