Biocombustibles: ¿cuál es el camino?

Se realizó en Buenos Aires la Segunda Conferencia Panamericana sobre Sustentabilidad en Biocombustibles y Bioenergía. TSS estuvo presente y habló con los especialistas para conocer los principales desafíos y metas del sector.

Nadia Luna  
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Agencia TSS – “La energía tiene que ser un medio para conseguir el desarrollo socioeconómico de las naciones y mejorar la calidad de vida de la población”, sostiene la doctora en Economía Marina Recalde, investigadora del CONICET en la Fundación Bariloche y expositora en la Segunda Conferencia Panamericana sobre Sustentabilidad en Biocombustibles y Bioenergía, que se realizó en Buenos Aires.

Allí, la especialista explicó que la matriz energética debe ser estudiada desde una perspectiva sistémica y multidimensional, que incluya lo ambiental, lo socioeconómico y lo político, y guiada por tres ejes: para qué, para quién y cómo.

Una de las investigaciones de las que participó Recalde se hizo en varias regiones de Chile, Uruguay, Paraguay y la Argentina, y consistió en estudiar la contribución de los biocombustibles para el desarrollo rural. Una de las conclusiones fue que no sirve generar proyectos de energía rural si no están insertos en una agenda de desarrollo local. “La capacitación de los pobladores es fundamental para el éxito de este tipo de emprendimientos. Por eso, es importante que las comunidades se apropien de las tecnologías”, explicó la investigadora.

La Argentina es uno de los principales productores mundiales de biocombustibles derivados de biomasa, como el biodiesel y el bioetanol. El encuentro fue coorganizado por la Red de Coordinación en Investigación (RCN, por sus siglas en inglés) y las asociaciones argentina y estadounidense de ingenieros químicos. TSS estuvo allí y habló con algunos de los organizadores y disertantes del encuentro sobre los desafíos actuales para el desarrollo de los biocombustibles en la Argentina.

La Argentina es uno de los principales productores mundiales de biocombustibles derivados de biomasa, como el
biodiesel y el bioetanol.

Una de las premisas para lograr sustentabilidad en la producción de biocombustibles pasa por obtener un balance de carbono favorable y un costo competitivo, según especialistas que disertaron en la conferencia. También apuntaron al lobby ejercido por las industrias petrolera y automotriz que, aseguran, tiene gran influencia en la dificultad de incrementar el porcentaje en el corte de biocombustibles, que actualmente oscila entre el 10 y el 12 %. Sin embargo, resaltaron que hay productores que aplican un corte de hasta el 50 % para autoconsumo, tanto en vehículos de uso propio como en maquinaria para el agro.

Uno de los expositores fue Carlos Querini, doctor en ingeniería química por la Universidad Nacional del Litoral (UNL), quien sostuvo que aún hay inconvenientes por solucionar en las tecnologías disponibles para el aprovechamiento de biocombustibles y que esto influye en las reticencias a la hora de invertir. Junto con su colega Laura Pisarello, el especialista remarcó la necesidad de mayor investigación en el área. “Si se logran mejoras, esto va a incidir en el aumento del porcentaje de corte de los combustibles. Por más que sean dificultades técnicas pequeñas, son riesgos que las automotrices no quieren correr, ya que si hay problemas, el que tiene que responder es el fabricante del sistema de inyección del automóvil”, explicó.

Jorge Hilbert, ingeniero agrónomo del INTA y uno de los organizadores de la conferencia, dijo que dos aspectos fundamentales a mejorar son la formación de recursos humanos capacitados en las nuevas tecnologías y la relación con los productores, para ayudarlos a obtener rentabilidad y motivarlos a emprender nuevos proyectos. Además, se refirió a la importancia de estrechar el vínculo entre la academia y el sector productivo. “Tener relación fluida con las empresas imprime ritmo a la investigación”, aseguró.

Durante la conferencia, el Ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, quien habló del objetivo de elevar el
corte de bioetanol en la nafta, del casi 12 por ciento actual al 25 por ciento.

Miguel Nuñez, miembro del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CEADS), presentó casos concretos de sustentabilidad aplicados en empresas. Entre ellos dio el ejemplo del fabricante de golosinas Arcor, que cuenta con el ingenio La Providencia. De allí se extrae el jugo de la caña, cuyo subproducto es el bagazo. El 70 % del bagazo se usa como biocombustible del ingenio, lo que se tradujo en una reducción del consumo de gas natural de alrededor del 80 %.

La conferencia también contó con la presencia del Ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, quien habló del objetivo de elevar el corte de bioetanol en la nafta, del casi 12 por ciento actual al 25 por ciento. Además, se refirió a la posibilidad de incorporar la tecnología flex, utilizada en Brasil, que permite a los automóviles funcionar del mismo modo con nafta o alcohol.

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