Elevar el tren

La municipalidad de Tafí Viejo, en Tucumán, impulsa el despliegue de una red de tres ramales de trenes elevados que conectaría a siete localidades tucumanas y al aeropuerto. El sistema utilizaría vehículos eléctricos de dos coches y actualmente la Universidad Nacional de Tucumán se puso a disposición del municipio para realizar estudios de evaluación de viabilidad.

Por Matías Alonso  
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Agencia TSS – La municipalidad de Tafí Viejo presentó un proyecto para desplegar una red de tres ramales de trenes elevados que conectaría a siete localidades del gran Tucumán, incluido su aeropuerto. Consistirían en vehículos eléctricos de dos coches con velocidad máxima de 80 kilómetros por hora y una frecuencia de diez minutos, que circularían por vías elevadas a unos 15 metros de altura con catenaria. El trazado sería sobre las  avenidas actuales y trayectos de vías preexistentes, por lo que se evitarían las expropiaciones y tendría un costo muchas veces menor al de un subterráneo.

El plan surgió como una alternativa para conectar al millón de personas que viven en los alrededores de la capital tucumana, para evitar la congestión que se genera en horario pico, tanto en el centro como en los accesos, ya que el 70% de la población de la provincia se concentra en un 5% del territorio, y la infraestructura no ha logrado crecer al mismo ritmo que el parque automotor.

La Universidad Nacional de Tucumán brindó su apoyo al Intendente Javier Noguera para
realizar los estudios de viabilidad técnica y urbanística para reforzar la planificación del recorrido que debe conectar a Tafí Viejo, Las Talitas, San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Alderetes, El Manantial y Banda del Río Salí.

María de lo Ángeles Gómez López, investigadora del Laboratorio de Investigación y Desarrollo en Vehículos Eléctricos de la UNT, le dijo a TSS: “Nuestro rector tuvo una reunión con el intendente de Tafí Viejo y se puso a disposición para colaborar en el proyecto, sobre todo en cuanto al asesoramiento técnico y para evaluar su viabilidad. Se ofrecieron estudios de suelo y de impacto ambiental, urbanístico y económico-financiero. Hay que hacer estudios para justificar este tipo de medio de transporte frente a otros, como el tranvía, a partir del flujo de pasajeros que se espera. Si no se hacen este tipo de estudios y no hay suficientes pasajeros para soportar el medio de transporte, una vez instalado va a dar pérdida y el proyecto va al fracaso”. Este laboratorio también está haciendo las pruebas de viabilidad eléctrica y los cálculos sobre las subestaciones transformadoras necesarias para alimentar los diferentes ramales.

El plan propuesto estaría conformado por tres líneas: A, B y C. La A desde Tafí Viejo en el norte de la capital hasta el sur, la B de este a oeste (hasta el aeropuerto) y la C de sudeste al norte. En total, serían 57 kilómetros con 54 estaciones. Fuente: Municipalidad de Tafí Viejo.

Los trenes elevados tienen la ventaja de no interferir con el tráfico automotor, ya que no tienen pasos a nivel, y también evitan accidentes con peatones vinculados con el cruce de vías. Por el contrario, las torres que los soportan generan un impacto ambiental en las zonas adonde están instaladas, ya que generan sombra debajo de ellas y hacen que las propiedades cercanas pierdan valor.

“En lo ambiental hay que hacer estudios más detallados porque el impacto que tiene una estructura de 15 metros de altura en avenidas que hoy están despejadas, es un aspecto importante a tener en cuenta desde el punto de vista urbanístico. Por ejemplo, el tendido de los pórticos que alojarán al sistema ferroviario que se propone podrían proveer de sombras a zonas residenciales””, afirmó Gómez López. La ciudad de Tucumán actualmente no tiene un sistema masivo de transporte de pasajeros como trenes, subtes o tranvías, y los colectivos se ven atascados en el tránsito diario.

El plan propuesto estaría conformado por tres líneas: A, B y C. La A desde Tafí Viejo en el norte de la capital hasta el sur, la B de este a oeste (hasta el aeropuerto) y la C de sudeste al norte. En total, serían 57 kilómetros con 54 estaciones. Se espera que el costo por kilómetro construido sea de 10 millones de dólares, muy lejos de los 100 millones que cuesta el kilómetro de subte y se debería financiar con un crédito internacional que el intendente de Tafí Viejo confía que será conseguido.

“La llegada de un nuevo Gobierno nacional abre nuevas expectativas. Desde el punto de vista político esperamos que se generen las condiciones necesarias para que podamos impulsar un proyecto que va a traer soluciones al problema del transporte público de pasajeros del área metropolitana, que hoy lamentablemente es caótico”, argumentó Javier Nogera, Intendente de Tafí Viejo.

Los trenes elevados tienen la ventaja de no interferir con el tráfico automotor, ya que no tienen pasos a nivel, y también evitan accidentes con peatones vinculados con el cruce de vías. Por el contrario, las torres que los soportan generan un impacto ambiental en las zonas adonde son instaladas.

En el mismo sentido, Gómez López dijo: “La situación política se está dando para que el proyecto se concrete pero hay muchos estudios de viabilidad que hay que hacer antes de empezar la obra y sobre todo para analizar la sustentabilidad en el largo plazo”.

Tucumán también tiene un trazado de vías existente pero que se usa para el transporte de granos y frutas. Está gestionado a nivel nacional, por lo que se consideró que no era conveniente intervenir este sistema con servicios de pasajeros y se priorizó crear una nueva red.

Una obra de esta envergadura conlleva muchos desafíos puntuales a ser analizados. Gómez López ejemplifica con un caso: “Hay una avenida importante por donde pasaría un ramal debajo de la cual pasa un canal y el tendido de fibra óptica que conecta a la provincia. No es imposible hacer esa obra de ingeniería pero es costosa, hay que evaluar el costo beneficio de hacer o no esa inversión inicial. Ahí la Universidad Nacional de Tucumán también se puso a disposición para hacer la evaluación de costos y beneficios””.

El tendido ferroviario del NOA tiene diferentes cotas de altura, por lo que los trenes eléctricos que podrías circular por allí pueden aprovechar la energía potencial en trayectos de descensos para generar energía eléctrica e inyectarla al sistema produciendo un ahorro energético. “Desde el Laboratorio estamos impulsando un proyecto en el que queremos ver si se pueden usar los sistemas regenerativos de los medios de transporte ferroviarios eléctricos
para aprovechar los desniveles e inyectar esa energía y así ahorrar. El objetivo de nuestro proyecto es poder hacer un mapa de ahorro energético en el norte del país. Si bien no se discute la ventaja que hay de un medio de transporte eléctrico frente a uno de combustible fósil, queremos ver cuánto se ahorra debido a los desniveles del suelo si usáramos un tren eléctrico y de esta forma darles criterios a las empresas, sean estatales o privadas, para la
toma de decisiones con fundamentos sobre si conviene invertir en un tendido eléctrico o no”, explicó Gómez López.


21 nov 2019

Temas: Ferrocarril, Transporte, Trenes, Tucumán, UNT

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