Para cuidar el algodón

El INTA Reconquista desarrolló junto a una empresa una cosechadora de algodón que permitirá recolectar, limpiar y enfardar el cultivo. El modelo final estará listo en 2016 y se espera una importante demanda local y del exterior.

Federico Rey  
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Agencia TSS – El algodón es el cultivo emblemático del litoral argentino. Las provincias de Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe representan la mayor parte del volumen producido por la superficie sembrada, la cantidad de productores y de industrias de desmonte e hilado. Pero también de esta zona son las soluciones tecnológicas que buscan hacer más eficiente al sector agrícola. Es el caso de La Lola, una cosechadora diseñada por el INTA Reconquista que innova en los procesos de poscosecha.

Unas de las preocupaciones de la Asociación para la Promoción de la Producción Algodonera (APPA) , de la cual el INTA es parte, pasa por la protección del algodón luego de ser cosechado. “La producción se amontona en las cabeceras de los lotes, desde donde es cargada en los camiones que le llevan a las desmotadoras”, explica el ingeniero agrícola Gabriel Lacelli, director de la Estación Experimental INTA Reconquista. Según el especialista, la demanda de los productores llegó al grupo de Desarrollos Mecánicos del INTA Reconquista y comenzaron a trabajar en una herramienta que mejorara las condiciones de cosecha del algodón.

“La Lola”, una cosechadora autopropulsada que, en forma simultánea, recolecta, limpia y enfarda
el cultivo.

Así nació La Lola, una cosechadora autopropulsada que, en forma simultánea, recolecta, limpia y enfarda el cultivo. Su sistema de limpieza elimina las impurezas del algodón, lo enrolla y forma fardos cilíndricos de hasta 700 kilos. A diferencia de las máquinas tradicionales, este modelo incorpora una película plástica que protege la fibra cosechada y facilita su traslado. “Además, se trata de una cosechadora cuyo peso, valor de inversión y costo operativo la harán de gran versatilidad para amplias áreas de producción y segmentos de productores capitalizados de la agricultura familiar”, sostiene Lacelli.

Durante la primer etapa del proyecto, el INTA se hizo cargo del diseño del prototipo experimental, mientras que sus socios, la APPA y la empresa santafesina Dolbi, financiaron la iniciativa. “Durante el trascurso de esta etapa tomamos contacto con tres jóvenes productores de la localidad de Villa Minetti, quienes habían desarrollado una plataforma de cosecha con sistema de autolimpieza del algodón. Entonces hicimos un acuerdo con ellos y los sumamos al proyecto”, explica Lacelli.

Actualmente, la empresa Dolbi está trabajando en la fabricación de los primeros prototipos preindustriales, que son los que se necesitan para hacer una serie de ajustes de fabricación, diseño de dispositivos y reubicación de partes que aportan mayor eficiencia al invento. La meta es tener listo y probado este prototipo para la campaña algodonera 2015/2016.

El algodón es el cultivo emblemático del litoral argentino. Las provincias de Chaco, Santiago del Estero
y Santa Fe representan la mayor parte del volumen producido.

Para el director del INTA Reconquista, “existe un enorme mercado potencial para esta máquina, tanto a nivel interno como para exportación. En lo personal, estoy convencido que en un futuro será la máquina que lidere la cosecha mecánica de algodón a nivel mundial”. Actualmente, la Argentina exporta la máquina cosechadora de algodón conocida como Javiyú, también desarrollada en INTA Reconquista y comercializada por Dolbi. Se trata de una máquina pensada para los productores algodoneros de menor escala productiva, pero que también es utilizada por contratistas y en establecimientos de grandes superficies. Javiyú se exporta a Paraguay, Brasil, Turquía, e Irán, y hay posibilidades de que también se compre en otros países algodoneros como Ucrania, Kazajistán y Angola.