Policía científica

Investigadores se movilizaron al MINCYT para protestar por el incumplimiento del acuerdo firmado en diciembre y el Gobierno respondió enviando a la Policía Federal. Finalmente, el ministro Barañao accedió a reunirse y recibieron una copia del convenio con Educación para la incorporación a universidades nacionales de los afectados por el recorte en el CONICET.

Por Matías Alonso  
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Agencia TSS — Tras la toma del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación (MINCYT), a fines del año pasado, se conformó la Comisión Mixta de Seguimiento del Conflicto entre funcionarios e investigadores para buscar una solución para los casi 500 afectados por el recorte en el CONICET, que culminó con la firma del Acta Acuerdo. La última reunión que mantuvo la comisión se realizó el 11 de mayo y la siguiente debía ser el 26 de junio, pero nunca fue convocada.

Frente al incumplimiento del acuerdo por parte de las autoridades del MINCYT, el pasado martes 8 de agosto los científicos volvieron a movilizarse al Polo Científico Tecnológico de Palermo. La respuesta del Gobierno fue enviar a la Policía Federal, que ingresó al edificio durante la protesta.

Científicos y Universitarios Autoconvocados, junto con otras organizaciones, repudiaron en un comunicado la presencia policial en el hall de entrada del MINCYT y denunciaron, además, “la presencia de personal no identificado tomando fotografías y levantando información de manera persecutoria”.

Mientras tanto, sí hubo reuniones entre funcionarios del MINCYT y autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para la creación de un programa que aportaría recursos económicos para crear 410 cargos docentes en las universidades nacionales para los postulantes al CONICET que no pudieron ingresar pese a tener la doble recomendación (los restantes 88 habrían optado por incorporarse a otros organismos del sistema científico-tecnológico, como el INTA y la CNEA).

Finalmente, tras una negociación con las autoridades del MINCYT, la Policía se retiró del lugar y los investigadores fueron recibidos por el ministro Barañao, quien no había participado de las reuniones desde diciembre. Durante el encuentro, los funcionarios les dieron una copia del convenio firmado con el Ministerio de Educación para la incorporación de los afectados por el recorte en el CONICET a las universidades nacionales.

En el convenio firmado con Educación se acordó que los cargos de JTP serán interinos por el término de dos años. Tras ese plazo, el cargo será concursado de forma abierta, con lo cual tampoco se garantiza la estabilidad laboral de los investigadores.

TSS estuvo presente en el Ministerio mientras transcurría la reunión, y donde una comitiva de diez científicos permaneció en el hall del MINCYT cuyas puertas habían sido cerradas como forma de protesta. Las diversas organizaciones que se movilizaron al MINCYT consideran que el acuerdo no representa una solución al conflicto al no respetar algunas de las cláusulas del acta firmada en diciembre de 2016.

Florencia Arancibia, doctora en Sociología e integrante de la Red Federal de Afectados, le dijo a TSS: “El concurso que ganamos para la carrera de investigador garantiza un cargo en el que uno puede ir promocionando hacia distintos escalafones. Pero el primer escalón, de investigador asistente, no lo perdés salvo que te echen. Es bastante normal que un investigador a partir de cierta trayectoria tenga un cargo estable. En cambio, lo que nos ofrecen es un cargo de jefe de trabajos prácticos (JTP) por dos años, que no tiene nada que ver con las tareas y la posibilidad de hacer carrera del cargo para el que concursamos”.

Frente al incumplimiento del acuerdo por parte de las autoridades del MINCYT, el pasado martes 8 de agosto los científicos volvieron a movilizarse al Polo Científico Tecnológico de Palermo.

La Carrera de Investigador Científico (CIC) es el primer trabajo fijo que puede tener un investigador luego de haber pasado por su carrera de grado, ganado una beca de doctorado e, incluso, de posdoctorado. Las becas no implican antigüedad ni son útiles para demostrar ingresos ante entidades bancarias, por lo que ingresar a la carrera es la única forma que tiene un investigador de conseguir estabilidad laboral.

En el convenio firmado con Educación se acordó que los cargos de JTP serán interinos por el término de dos años. Tras ese plazo, el cargo será concursado de forma abierta, con lo cual tampoco se garantiza la estabilidad laboral de los investigadores.

Frente a este planteo, los funcionarios del MINCYT respondieron que lo tendrían en cuenta, pero advirtieron sobre las limitaciones que establece la autonomía universitaria, por la cual cada universidad puede decidir cómo nombrar a sus empleados y las normas de sus concursos. Por ejemplo, la Universidad de Buenos Aires solo tiene cargos de tres años, por lo que  no existe la figura de dos años que se propone en el convenio.

“Como becarios doctorales de CONICET estuvimos haciendo nuestra carrera para ingresar a este organismo, que no valora tanto la docencia como la publicación de papers”, sostuvo Arancibia. Y agregó: “Yo hice mi doctorado en el exterior, por lo que no tuve un cargo docente mientras estudiaba. A esto hay que sumarle que hay universidades que tienen congelados los concursos hace años y tienen docentes que quizás están hace 15 años con cargos interinos, de manera precaria, y si se abre una posibilidad de abrir nuevos cargos le van a dar más peso a la actividad docente. Es una guerra de pobres contra pobres”.

Las diversas organizaciones que se movilizaron al MINCYT consideran que el acuerdo con Educación no representa una solución al conflicto al no respetar algunas de las cláusulas del acta firmada en diciembre de 2016.

En cuanto a las remuneraciones, los sueldos de JTP son 7.000 pesos más bajos que los de un investigador que ingresa a carrera en el CONICET. Al respecto, los funcionarios del MINCYT dijeron que se crearía un escalafón especial para los investigadores, aunque esto nuevamente colisionaría con la autonomía universitaria. Esto podría derivar en que las negociaciones por las condiciones de trabajo de cada investigador con las universidades tengan que ser individuales.

Otro de los puntos a discutir tenía que ver con que los puestos ofrecidos por las universidades no tenían relación con los concursados, por lo que un investigador de Buenos Aires podría obtener su puesto en una universidad de cualquier lugar del país, debiendo trasladarse para obtenerlo. En la negociación del martes se acordó que si el primer ofrecimiento no es aceptado por el investigador, habrá una segunda instancia para evaluar su incorporación a la institución en la que ya se encuentra trabajando. Durante la reunión también se acordó que el próximo encuentro de la comisión mixta será el 22 de agosto.

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