Por el desarme tan esperado

La CELAC se pronunció ante la ONU por la eliminación de las armas nucleares. Los países de América Latina y el Caribe renovaron su compromiso por el uso pacífico del desarrollo atómico y promovieron recursos legales contra la proliferación.

Federico Rey  
__

Agencia TSS – Los acuerdos bilaterales de la Argentina con China y, más recientemente, con Rusia, para promover inversiones en materia energética, volvieron a poner de relieve la apuesta por el desarrollo nuclear para diversificar una matriz energética dominada por los hidrocarburos y en crisis. Pero, mientras por estas latitudes la discusión es económica, tecnológica y ambiental, en otras regiones continúa la puja por un mundo libre de armas atómicas.

Actualmente, en Nueva York tiene lugar la tercera jornada de la conferencia de Revisión del Tratado sobre la No Proliferación (TNP). Allí, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) exhortó, ante las Naciones Unidas (ONU), a la total erradicación de las armas nucleares y demandó el compromiso de los países poseedores de esa tecnología.

En 2011, el año de su creación, los países que forman parte de la CELAC emitieron un comunicado sobre la eliminación total de las armas nucleares en el que confirmaron a América Latina y el Caribe como la primera área densamente poblada en el mundo que se declaró como zona libre de armas nucleares, por medio del Tratado de Tlatelolco (firmado en 1967).

La humanidad continúa en grave riesgo de aniquilación por la existencia de más de 16.000 armas nucleares, de las
cuales 4.000 están listas para ser utilizadas de inmediato.

Durante la conferencia, los 33 países americanos de la comunidad, entre ellos la Argentina, fueron representados por el presidente pre témpore, el ecuatoriano Xavier Lasso, quien hizo hincapié en el trabajo realizado en la región por el  Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL) y la necesidad de acuerdos multilaterales para concretar los objetivos. Además, abogó por la concreción de una herramienta legislativa que permita progresos concretos en el desarme nuclear.

“A la espera de la prohibición y eliminación completa de las armas nucleares, la CELAC aboga por la negociación y adopción de un instrumento universal y jurídicamente vinculante sobre garantías negativas de seguridad en el más corto plazo posible”, afirmó el embajador ecuatoriano, Xavier Lasso.

A su vez, el representante de Cuba, Rodolfo Benítez, manifestó: “La humanidad continúa en grave riesgo de aniquilación por la existencia de más de 16.000 armas nucleares, de las cuales 4.000 están listas para ser utilizadas de inmediato. El empleo de una parte ínfima tendría consecuencias catastróficas para nuestro planeta”.

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) exhortó, ante las Naciones Unidas (ONU), a la total
erradicación de las armas nucleares y demandó el compromiso de los países poseedores de esa tecnología.

De acuerdo con Lasso, pese a que ya transcurrieron 45 años desde la entrada en vigor del TNP, firmado por 191 naciones, sigue sin cumplirse su Artículo VI, relacionado con la liquidación, por parte de sus poseedores, de los arsenales de armas de exterminio masivo. Muy por el contrario, en los últimos años aumentó el financiamiento para modernizar estos artefactos.

Por último, el representante de la CELAC se manifestó a favor de la declaración de nuevas zonas libres de armamento nuclear y del derecho inalienable de todos los Estados a desarrollar la investigación, la producción y la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos, sin discriminación.