Realidad virtual para conducir

Un simulador de manejo que utiliza realidad virtual permite entrenar a personas con discapacidad en el manejo de vehículos adaptados. Si bien fue concebido para quienes solo pueden manejar con sus miembros superiores, el sistema también podría ser usado para capacitar a toda clase de conductores. El desarrollo fue realizado por un investigador de la UNSAM y presentado en la última edición del concurso Innovar.

Por Matías Alonso  
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Agencia TSS – En las últimas décadas, los simuladores de manejo han visto extendido su uso entre quienes deben entrenarse para conducir un vehículo. Sin embargo, siempre existen usuarios desatendidos, y eso advirtió Juan José Aranda, director de la Licenciatura en Terapia Ocupacional de la UNSAM, quien desarrolló un simulador para que las personas que tiene que aprender a manejar un auto solo con sus miembros superiores –como sucede con quienes están en sillas de ruedas– puedan hacerlo en un ámbito libre de riesgos.

El simulador de manejo desarrollado por Aranda, que también es responsable del Laboratorio de Tecnología Asistiva y Rehabilitación Virtual del Centro Asistencial Universitario (CAU) de la UNSAM, utiliza realidad virtual para entrenar a personas con discapacidad en el manejo de vehículos adaptados, aunque podría ser usado para capacitar a toda clase de conductores. El prototipo fue presentado en la última edición del concurso Innovar 2018, cuya exposición fue inaugurada el miércoles 31 de octubre en el Hipódromo de San Isidro.

Los vehículos adaptados suelen contar con un sistema de varillas para accionar tanto el acelerador como el freno desde levas en la columna de dirección y así poder manejar el auto solo con las manos. Cuando una persona condujo toda su vida con pedales y, tras sufrir un accidente que le inhabilitó las piernas debe usar un vehículo adaptado, en muchas ocasiones le resulta difícil realizar la transición de forma segura. Además, las escuelas de manejo con automóviles adaptados son casi una rareza, lo que torna necesario un sistema de entrenamiento para este tipo de conducción.

“Hoy una persona que sufrió un accidente y quedó en silla de ruedas no tiene un lugar adonde hacer un entrenamiento ni dónde realizar la homologación de ese registro”, sostuvo Aranda (izq.).

En el mercado argentino muchas de las adaptaciones son artesanales y pueden variar de un auto a otro, por lo que el simulador también fue diseñado para poder modificar sus prestaciones de acuerdo con las necesidades del usuario. Con este objetivo, también se recrea todo el interior del auto, lo que permite generar una experiencia inmersiva.

El prototipo que se preparó para la exhibición incluye un recorrido virtual que dura cuatro minutos, en el que se empieza circulando por una autopista de día para terminar de noche y en un camino de ripio, con el propósito de mostrar las posibilidades y el comportamiento del sistema. Las imperfecciones del camino son recreadas por un sistema de actuadores neumáticos que mueven la estructura y se espera que el proyecto final tenga diferentes escenarios según las necesidades que plantee el entrenamiento, lo que incluiría obstáculos tales como peatones o animales que invaden la calle, para poder evaluar la reacción del conductor. Se trata de pruebas que solo es seguro realizar en un simulador, además de que brindan la posibilidad de repetir las acciones las veces que sea necesario.

El simulador también cuenta con un sistema de reconocimiento de señales de tránsito, que podría ser usado en escuelas de manejo tradicionales y permitiría que los municipios tomen la prueba de manejo enteramente en un sistema de estas características. En diálogo con TSS, Aranda explicó: “La idea es poder utilizarlo a nivel clínico en el predio de la UNSAM, en el CAU, pero también que pueda ser un producto útil para las escuelas de manejo o los municipios en los que homologan registros para personas con discapacidad. La idea es que lo pueda usar la mayor cantidad de personas posible para darle acceso todos”. Según Aranda, en América Latina no existe ningún simulador de este tipo y es difícil encontrar uno en el mundo diseñado para estas necesidades y que utilice realidad virtual.

El prototipo que se preparó para la exhibición incluye un recorrido virtual que dura cuatro minutos, en el que se empieza circulando por una autopista de día para terminar de noche y en un camino de ripio, con el propósito de mostrar las posibilidades y el comportamiento del sistema.

“Hoy una persona que sufrió un accidente y quedó en silla de ruedas no tiene un lugar adonde hacer un entrenamiento ni dónde realizar la homologación de ese registro”, sostuvo Aranda, que además es miembro de la Fundación Argentina de Videojuegos (FUNDAV), adonde está en contacto con buena parte de la comunidad local de desarrolladores de videojuegos y realidad virtual. Y agregó: “Por lo general, aquella persona que sufre un accidente busca algún conocido que lo pueda entrenar”. Sin embargo, destacó que en el uso de este simulador, así como en toda práctica de rehabilitación de una discapacidad, es importante que un profesional de la salud esté acompañando al paciente, tanto para darle indicaciones y explicar cómo es la operación del simulador, como para el manejo de las expectativas durante el aprendizaje.

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