Semillas al cielo

Un grupo de estudiantes de diversas universidades argentinas ganó una competencia para instalar instrumentos de medición en un satélite de la empresa Satellogic, que se lanzará durante este año. El objetivo es diseñar un simulador gratuito de componentes satelitales para bajar los costos de pruebas en este tipo de equipamiento.

Por Matías Alonso  
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Agencia TSS – La actividad satelital en la Argentina, si bien con altibajos en los últimos años, se destaca en América Latina y muchos jóvenes ven en esa industria su futuro profesional. Las iniciativas universitarias de proyectos de diseño y puesta de órbita de satélites se suelen concentrar en el modelo cubesat, que son satélites cúbicos de 10 centímetros de lado y menos de un kilo, que pueden ser puestos en órbita por algunas decenas de miles de dólares. Sin embargo, a la hora de lanzarlos al espacio estos pequeños satélites plantean desafíos técnicos que deben ser superados.
Algunos de los proyectos que están en marcha en la Argentina actualmente son el Satduino –un PocketQube hecho por una escuela secundaria de Mar del Plata–, el CoreSat –de la UTN-FRC– y el Proyecto Focus –de la UNSAM, que busca poner un radar de banda X en un satélite pequeño–. Otro proyecto relevante, por el involucramiento de una empresa, es el Universitwin + Spaceshielding, un experimento espacial para incluir instrumentos de medición en un satélite de la empresa Satellogic, con el objetivo de diseñar un simulador gratuito de componentes satelitales.
Este último proyecto surgió como parte de una competencia lanzada por la empresa, bautizada Open Space, que planteaba el desafío de crear un módulo a ser montado en un satélite con una misión específica, que debía ser diseñado por estudiantes menores a 25 años y que contó con la participación de 300 de ellos. Hubo dos grupos ganadores, provenientes de la Universidad Nacional de La Plata, la UTN y la UNSAM, entre otras instituciones, que fueron capaces de combinar sus proyectos para integrarlos a un satélite que se lanzará a mediados de este año.
Camila Mucanna, estudiante de la Ingeniería Espacial de la UNSAM, e integrante del equipo de diseño, explicó a TSS: “Para este proyecto propusimos crear un digital Twin, que es un simulador de todas las variables del entorno de vuelo de un satélite pequeño en órbita LEO (por órbita terrestre baja, en inglés). Para poder alimentar este simulador usamos muchos sensores de temperatura, solar, cámara y magnetómetros. Este experimento irá a bordo de un satélite de Satellogic y recolectará datos del espacio, con los que vamos a crear un simulador. Eso permitirá crear nueva tecnología espacial en el mundo vitual, para probar a ver si funciona, que sea compatible y recién ahí fabricarla. El objetivo es brindar una herramienta gratuita para estudiantes, que no contamos con los recursos económicos para poder hacer un modelo físico y testearlo”.

El objetivo es brindar una herramienta gratuita para estudiantes, que no contamos con los recursos económicos para poder hacer un modelo físico y testearlo”, dice Mucanna (izquierda).

El módulo hoy está en la fase de fabricación y fue necesario tener en cuenta todas las restricciones que impone el espacio, como vibraciones, radiación y cambios de temperatura, y también las que impone el satélite huésped en cuanto a límites de consumo de energía, protocolos de comunicación, tamaño y peso.
La carrera de Ingeniería Espacial de la UNSAM tuvo sus primeros inscriptos en 2015 y los últimos al año siguiente. Por un problema administrativo relacionado con la incumbencia del plan de estudios de las carreras de Ingeniería Aeronáutica no se pudieron volver a abrir las inscripciones, pero se acordó que todos los estudiantes que estén cursando tengan un título válido al terminar la carrera. Para volver a abrir las inscripciones a la carrera será necesario cambiar el plan de estudios y que sea aprobado por el Ministerio de Educación de la Nación.
En la Argentina, el sector de la exploración espacial todavía es pequeño, por lo que no es fácil acceder a información específica y los estudiantes muchas veces deben acudir a los especialistas que se desempeñan en este campo. “Muchas veces nos pusimos en contacto con profesionales de la CONAE y siempre tuvimos muy buena respuesta, siempre estuvieron dispuestos a ayudarnos, a darnos tutorías. También hay empresas privadas, como Satellogic, Space Sur y otras, que están bastante involucradas con los estudiantes”, explicó Mucanna, quien además es docente y trabaja en el Instituto Colomb (UNSAM-CONAE), en la recepción de información satelital, especialmente de los CubeSat de la Universidad Tecnológica de Berlín, con la que existe un convenio firmado.
“Nuestro país se destaca en el campo aeroespacial y me gustaría mucho poder formar parte de proyectos en nuestro país. Creo que debería ir al exterior para mejorar mi formación pero sobre todo me gustaría desarrollarme en la Argentina. Los proyectos para estudiantes, por más chicos que sean, nos permiten aprender mucho más que lo que vemos en las clases”, expresó Mucanna.

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