Tecnología para el puerto

El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca financiará dos proyectos de desarrollo tecnológico local para satisfacer sus necesidades de servicios. Se trata de un catamarán autónomo y de un sistema para detección de hidrocarburos en el agua que recibirán financiamiento y asesoramiento para ponerlos en operación y generar emprendimientos de alto valor agregado.

Por Matías Alonso  
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Agencia TSS – El área de Innovación del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca impulsará el desarrollo de un vehículo autónomo para análisis hidrográfico de tipo catamarán, de cuatro metros y medio de eslora (largo) y una capacidad de carga de 350 kilos. El proyecto es el ganador de una convocatoria –junto con un sistema para la detección de hidrocarburos en el agua–a empresas y emprendedores locales llamada Smartport Challenge.

La convocatoria fue para la presentación de proyectos tecnológicos y, a modo de guía, se propusieron cuatro lineamientos generales sobre las necesidades del puerto pero también se dejó abierta la posibilidad de presentar iniciativas de otro tipo relacionadas con la actividad portuaria. Hubo 23 propuestas y los proyectos ganadores contarán con un financiamiento de un millón de pesos cada uno y un mentor del consorcio que los acompañará en el desarrollo hasta el prototipo.

El vehículo acuático autónomo podrá realizar las batimetrías, es decir, los mapas con la profundidad de cada punto del puerto y los canales de acceso, hacer mediciones hidrográficas e inspecciones visuales con sus cámaras. Se espera que brinde servicios a las áreas de dragado y balizamiento, ambiente, seguridad e ingeniería del puerto bahiense.

Un sistema de monitoreo de embarcaciones pequeñas y autónomas que circulen por el área del puerto y los canales de acceso facilitaría también el guiado de buques comerciales de menor porte, ya que los más grandes tienen un sistema de localización obligatorio llamado AIS (siglas en inglés de Sistema de Identificación Automática), pero para las pequeñas embarcaciones es algo demasiado caro, por lo que se propuso crear un nuevo sistema basado en señales LoRa (tecnología inalámbrica basada en radiofrecuencia).

La Estación de Monitoreo Ambiental Costero (EMAC) utiliza sensores de luz ultravioleta que pueden detectar los hidrocarburos en el agua.

Las características salientes del catamarán autónomo son su versatilidad y su costo bajo de operación. Un aspecto adicional es que utiliza motores eléctricos, por lo que también puede trabajar en la reserva natural del estuario sin molestar a la fauna. La empresa que desarrollará este vehículo es Redimec, una empresa que hace años está trabajando con la Fuerza Aérea para la modernización de la electrónica de muchos aviones, además de la modernización de puentes de mando de buques y sensores para otras industrias.

El otro proyecto ganador de la convocatoria es un sistema para detección de hidrocarburos en el agua, denominado Estación de Monitoreo Ambiental Costero (EMAC). Al igual que los sistemas comerciales que se pueden conseguir en otros puertos del mundo, consta de sensores de luz ultravioleta que pueden detectar los hidrocarburos en el agua pero en este caso se integran a una red con sensores ubicados en los muelles, en boyas de canal y otros lugares específicos. Así, permitirá identificar zonas donde haya concentración de hidrocarburos para así emitir alertas que permitan la respuesta temprana, mitigar derrames y evitar que se extienda su presencia en el agua. El sistema fue presentado por el Instituto Argentino de Oceanografía, un organismo dependiente del CONICET y la Universidad Nacional del Sur (UNS) que ya estaba trabajando en el puerto de Bahía Blanca en el desarrollo de boyas meteorológicas que toman diferentes variables del agua y el aire.

En diálogo con TSS, Martín Virdis, coordinador de Desarrollo e Innovación del Puerto de Bahía Blanca, dijo: “Esta es la primera versión de esta convocatoria y no hay antecedentes en el país de este tipo de actividades en el sistema logístico portuario. Queremos acaparar el talento que hay dando vueltas porque en Bahía Blanca y alrededores hay universidades, institutos y empresas que pueden ayudarnos a liderar este proceso de innovación y convertirnos en un puerto más competitivo, eficiente y sustentable”.

Otros lineamientos que se habían lanzado en la convocatoria estaban relacionados con la necesidad de conocer la tensión en las líneas de amarra de un buque –que actualmente se estiman “a ojo”– y con la posibilidad de generar energía eléctrica a partir de la amplitud de marea (de unos seis metros cada seis horas) y por la energía de las olas.

El vehículo acuático autónomo podrá realizar las batimetrías, es decir, los mapas con la profundidad de cada punto del puerto y los canales de acceso, hacer mediciones hidrográficas e inspecciones visuales con sus cámaras.

Los proyectos ganadores ahora contarán con una mentoría por parte de un profesional del puerto que luego será el usuario del dispositivo final. El proceso se iniciará con el armado del plan de trabajo y presupuesto. Al ser proyectos de mediano plazo seguramente necesitarán más fondos, por lo que incluirá la búsqueda de los fondos que complementen al premio recibido.

El jurado estuvo formado en su mayoría por gente del puerto pero también hubo especialistas en electrónica del INTI y un representante de la Dirección Nacional de Innovación Abierta del Ministerio de Desarrollo Productivo. La propiedad intelectual de los desarrollos quedará en manos de sus creadores y no del consorcio del puerto ya que el objetivo principal es desarrollar proveedores cercanos que puedan ofrecer un producto a medida que luego pueda ser ofrecido a otros puertos del país y el mundo.

La principal actividad del puerto de Bahía Blanca es la exportación de maíz pero también procesa hidrocarburos y productos de la pesca, algo que se retomó en los dos últimos años y está teniendo un gran crecimiento. Este año, el puerto tuvo un aumento de la carga procesada de un 15% con respecto al año anterior pero, entre sus principales problemas, está la capacidad de transporte limitada por los accesos viales: el 30% de la carga entra al puerto por ferrocarril pero el resto debe ingresar por camiones y esto genera embotellamientos que complican las tareas. Es por eso que se llevan a cabo obras para mejorar el tráfico en la región y la conexión con Rosario para derivar cargas desde ese puerto en casos de bajantes como la que viene afectando al río Paraná en los últimos tres años.

Uno de los temas que se viene es el hidrógeno y el puerto ya se está posicionando para cuando eso sea una realidad. “Se va a producir hidrógeno con gas natural y después vamos a poder reemplazar el gas por otra fuente. Es algo para el largo plazo y uno supone que todo lo que sea transporte de carga va a usar el hidrógeno como combustible: buques, trenes, camiones y aviones, además de muchos otros  usos productivos. Hay que trabajar para esa transición y pensar en un puerto de acá a 20 años, cuando los hidrocarburos desaparezcan y haya que reconvertirse para no quedar rezagado. El puerto participa en dos consorcios importantes relacionados con el hidrógeno, uno con Y-TEC y un segundo con otros puertos importantes del mundo”.

El año próximo se repetirá la convocatoria pero también se hará otro concurso para ideas con potencial para el desarrollo pero que todavía se encuentren en etapas más tempranas, que necesiten ayuda para llegar al prototipo.

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