Granos por combustible

Un proyecto de ley por el cual el corte de biocombustibles en la nafta bajaría a la mitad generó una fuerte disputa entre las provincias con mayor producción agrícola y las petroleras. Si bien la política de combustibles es una potestad del Gobierno nacional, Córdoba promueve que el sector agropecuario pueda producir su propio biodiesel para autoconsumo.

Por Matías Alonso  
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Agencia TSS – En la Argentina, desde el año 2006 rige la Ley 26093, que indica que las naftas que se venden en surtidor deben contener un 12% de bioetanol y el gasoil debe tener un 10% de biogasoil, al menos hasta el 12 de julio de 2021, fecha que la norma establece como límite para este corte de combustible.
En los últimos años el precio de las materias primas con la que se hace el biocombustible ha aumentado mucho más que el del petróleo. En cuanto a los efectos sobre el ambiente, algunos estudios afirman que la producción de biocombustibles es energéticamente negativa, ya que producirlos demanda más energía de la que se gana. Como contrapartida, durante la quema de biocombustibles se generan menos gases contaminantes, especialmente dióxido de azufre.
El diputado Marcos Cleri (Santa Fe, Frente de Todos) presentó un proyecto de ley por el cual el corte de biocombustibles bajaría a la mitad, al 5% en gasoil y al 6% en naftas, y además diferenciaría el precio de referencia de acuerdo con la escala de la refinería de biocombustibles. El proyecto no pudo ser aprobado por la Cámara de Diputados porque planteó una fuerte disputa entre las diferentes provincias. Los diputados que representan a Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe, las provincias con mayor producción agrícola y de biocombustibles, se opusieron al proyecto, mientras que los que representan a las provincias de Neuquén, Santa Cruz y Salta, que producen petróleo, lo apoyaron. Como consecuencia, el presidente Alberto Fernández decretó la prorroga de la ley vigente por 60 días.
La venta de hidrocarburos está regulada por leyes nacionales, por lo cual las provincias no pueden legislar directamente sobre ellas. Sin embargo, la provincia de Córdoba encontró una forma de escapar de este problema con una alterativa: el intercambio de semillas por biocombustibles. El proyecto Autoconsumo Biocombustibles 100% plantea que los productores agropecuarios puedan producir su propio combustible para autoconsumo. De esta manera, aunque actualmente el precio de la materia prima es más alto, también evitan pagar los costos de impuestos que tienen cuando exportan la semilla, como las retenciones a las exportaciones del 35%, y cuando compran combustibles, que actualmente son casi la mitad del precio final.
En Córdoba se produce el 70% del bioetanol de maíz que se usa en el país para el corte de naftas y la provincia se convirtió en la mayor productora agropecuaria en el último año, desplazando a la provincia de Buenos Aires y a Santa Fe.

El diputado Marcos Cleri (Santa Fe, Frente de Todos) presentó un proyecto de ley por el cual el corte de biocombustibles bajaría a la mitad, al 5% en gasoil y al 6% en naftas, y además diferenciaría el precio de referencia de acuerdo con la escala de la refinería de biocombustibles.

El secretario de Biocombustibles y Energías Renovables, dependiente del Ministerio de Servicios Públicos de la provincia de Córdoba, Sergio Mansur, le dijo a TSS: “Nos parecía muy oportuno dejar de exportar provincialmente aceite o el poroto de soja, y comenzar a enfocarnos en agregar valor localmente. El biodiesel va a estar orientado al consumo de la flota propia y los equipamientos de los propios productores o de asociatividades de la cadena de valor. Una empresa que solamente produzca soja se puede asociar con una empresa que tenga una extrusora de soja, que a su vez se puede asociar con una empresa que tenga una pequeña refinería de biodiesel. Ese tipo de organizaciones producen biodiesel para autoconsumo. El que produce soja entrega soja y recibe biodiesel; el que entrega aceite o la extrusora recibe biodiesel; y el que lo produce se queda con su ración para el autoconsumo de su propia flota y así se va encadenando el sistema”.
El plan está diseñado para el consumo de biocombustibles al 100%, sin diluir en derivados del petróleo. El biodiesel al 100%, siempre y cuando la calidad sea la adecuada, puede ser utilizado en vehículos diesel convencionales sin mayores inconvenientes, aunque puede ser más abrasivo con el caucho, por lo que debe prestarse mayor atención a las mangueras y retenes de motor con más frecuencia. En el caso del bioetanol, solo puede usarse en motores “flex” especialmente diseñados para este combustible o nafta tradicional, algo que suele ser muy común en el mercado brasileño, tan acostumbrado al combustible derivado de la caña de azúcar. En la Argentina, algunas marcas automotrices están más o menos abiertas al uso de biocombustibles y podría perderse la garantía del vehículo al usarlos.
Si bien la política de combustibles es una potestad del Gobierno nacional, Mansur considera que las provincias tienen margen de decisión: “La provincia tiene injerencia en su calidad de aire, en la explotación de sus recursos naturales y, al no comercializar pero sí habilitar la posibilidad del autoconsumo, contribuyendo a una mejor calidad de aire y a un menor impacto ambiental, consideramos que la provincia tiene potestad para legislar allí. No vemos una contradicción con las normativas nacionales y estamos dispuestos a que si aparecen contradicciones las podamos discutir con consenso”.

Las leyes nacionales siempre permitieron que los excedentes puedan ser comercializados después de garantizar los cortes”, dice Mansur.

La iniciativa también genera reparos sobre su impacto en la balanza comercial, ya que se dejaría de exportar un producto con precios en alza, como los porotos de soja o de maíz, en un momento en el que el país necesita hacerse de dólares. “Hoy estamos exportando la soja, el poroto, a un valor muy alto, es cierto, pero pero por una cuestión de coyuntura. La industria china, por cada poroto nuestro, haciendo la fractura o cracking del grano, fabrica 750 subproductos. Muchos de esos, nosotros los importamos. Al pensar en una cadena de valor extendida en donde nosotros hacemos una minería del grano, es decir, una explotación muy desplegada del grano o del poroto de soja, podríamos estar pensando que dejaremos de exportar grano pero vamos a poder, por ejemplo, exportar un texturado de soja saborizado con atún. Hoy compramos el atún triturado importado que viene con el texturado de soja saborizado a atún que se fabrica en Córdoba. Nosotros estamos viendo que en ningún caso el agregado de valor en los eslabones de una cadena impacta negativamente sobre el desarrollo nuestro”, dijo Mansur.
En caso de que se apruebe el proyecto de ley que rebaja los corte de biocombustibles, la gobernación de Córdoba está en conversaciones con las provincias de Entre Ríos y Santa Fe para generar corredores en los que se puedan vender biocombustibles al 100% compartiendo los estándares de calidad. “Las leyes nacionales siempre permitieron que los excedentes puedan ser comercializados después de garantizar los cortes”, dijo Mansur. Y agregó: “Nosotros consideramos que Córdoba y muchas provincias argentinas, como Santa Fe y Entre Ríos, son productoras de hidrocarburos aunque no sean técnicamente similares a los fósiles, pero en el fondo somos productores de combustibles. Debería existir un mercado que respete la posibilidad de que esta producción se vuelque al autoconsumo”.
Córdoba también está avanzando con otros planes para migrar la matriz energética, para lo que ha creado un programa de eficiencia energética y de energía renovable, ambos apuntados a pymes. También es la provincia que mayor energía inyecta desde redes de generación distribuida y presentaron un plan para generación distribuida comunitaria mediante el cual se puede asociar, por ejemplo, a productores porcinos para generar biogas y así poder inyectar energía eléctrica a la red. Esto permitiría ganar escala y, con ello, eficiencia, pero también poder vender la energía directamente a grandes usuarios que hoy pagan un precio diferencial por la electricidad.

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